Unos defraudan y otros nos defraudan

Ya no es que estemos en manos de los políticos, la mayoría ilegibles, si no en manos de sus pactos/decisiones incompresibles que nacen dependiendo de por dónde silbe el viento, que se establecen con urgencia para salvar periodos de mandato y la mayoría solo sirven para confundir a un pueblo que realmente/mayormente está ya agotado, alterado y mal informado.

-¿Dónde está la bolita?, miren, miren, fíjense, aquí, allá, acullá, apuesten, apuesten ¿Dónde está la bolita?

Nos lían de tal manera que hasta las charlas cotidianas se convierten en discusiones en las que aunque todos compartimos la misma idea central, nos vamos por la ramas sin sacar nada en claro cómo arreglar el problema principal. Un ejemplo, “Libertad de Expresión”, todos tenemos claro lo que significa, está totalmente definida y reconocida como un derecho humano en virtud del artículo diecinueve de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por el articulo veinte de la Constitución Española entre otros, pues resulta que donde yo vivo una opinión si coincide con lo que yo pienso es “Libertad de Expresión”, si me agravia es delito.

El problema ya está servido, ríos de tinta corren por el país, redes sociales a todo volumen, medios de comunicación entrevistando/opinando desviando el problema por las ramas y alejándonos del meollo de la cuestión. ¿Dónde está la bolita?.
Ahora ya nos podemos manifestar tres mil personas en una plaza, pero no se puede ir a un bar en condiciones. Antes “no se podía pero se podía” hacer un referéndum, con sus mítines y sus historias en pabellones deportivos pudiendo desplazarnos a cualquier sitio o lugar. ¿Antes se podía lo qué ahora no se puede?, pero ¿ahora se puede lo que antes no?, depende, ¿de qué depende? De según como se mire (un abrazo allá donde estés).

Ahora la policía es muy mala hay que cambiarla dicen, pero ojo nosotros que llevamos un montón de años gestionándola no tenemos nada que ver con ella, nosotros gestionamos el “orden público” Antes pasábamos la draga para recuperar la arena de las playas de Sitges, ahora no —la arena nace, crece y se reproduce—. Hostelería y Platges de Sitges, ser originales y buscaros la vida.

Antes anunciaban/prometían ayudas directas, ingresos mínimos vitales, ayudas a los autónomos, potenciar la sanidad pública (jajaja), la educación (hay que me meo), acabar con el paro juvenil del cuarenta por ciento y subiendo (no puedo más). Ahora, ¿Qué pasa ahora?, nada, pues eso, que convivimos con unos alcaldes, gobiernos autonómicos y de la nación que junto con un Rey que me defraudan.


¿He dicho Rey? Glups, el de ahora me defrauda, el de antes defrauda. El Emérito/Campechano, este sí que se ha reído de todos, y todos son todos. Se rió de su padre, traicionó a su mentor, a su mujer la ha burreado todo lo que ha querido con sus queridas, ha seguido el manual de “Que bueno es ser Rey” a la perfección y a un pelo hemos estado de que impusiera el “Derecho de Pernada”, los tributos al Rey ya se los cobraba directamente él. Igualito que en la edad media, por ser hijo de tal, tienes que ser tal. ¿Hasta cuándo tenemos que tolerar esta situación? ¡Cuidado! Para el carro que fue el que nos consiguió esta maravillosa democracia/partidocracia qué entre otras cosas dice que todos los españoles somos iguales ante la ley (exploté, huy que gustito, lo siento no lo volveré hacer). Cuando tengáis cojones desclasificar los papeles del 23 F. ¿Dónde está la bolita?